"Nacer es empezar a morir". Es una frase desde luego pesimista, pero no deja de ser una gran verdad.
Esta historia que cuento a continuación me ha dejado con los vellos de punta y me afirma algo que todos deberíamos tener en cuenta en nuestro día a día: ¡qué importante es decir un Te Quiero a tiempo y qué importante es hacer las cosas ya y no esperar a mañana!
Mark Aulger era un estadounidense de Dallas que padecía de un cáncer de colon. Tras ser operado y después de seis meses de quimioterapia, todo se complicó más aún con una fibrosis pulmonar. A principios de Enero los médicos le dijeron que le quedaban 5 o 6 días de vida.
Mark estaba casado y tenía 4 hijos de 7, 10, 13 y 15 años. Diane Aulger, su esposa, esperaba junto a él a otro bebé. Y el último deseo de Mark antes de morir fue poder ver a su pequeña.
Diane, en una muestra de amor adelantó el parto 15 días y los médicos acordaron que el 18 de Enero fuera el gran día.
Cuando Savannah nació, Mark fue el primero en cogerla en sus brazos y no la soltó durante 45 minutos
Ese día no fue un día de bienvenida para Savannah. Más bien de despedida.
Cinco días depués, mientras Mark sostenía a Savannah, sus fuerzas flaquearon y se fue. Su deseo de ver a su hija se cumplió y Savannah, desde luego recordará siempre el calor de las manos de papá.
Recordad que no sabemos cuánto nos queda. Aseguraos de que la sonrisa os acompañe siempre y no dejéis para mañana mostrar con palabras el amor que sentís por aquellos que tenéis a vuestro lado.
(En memoria de Laia Farre)
Fuente: http://www.theglobeandmail.com/life/the-hot-button/woman-induces-labour-so-dying-husband-can-see-daughter/article2337914/

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