sábado, 25 de febrero de 2012

Mi obra de arte favorita.


En entradas anteriores hablaba de lo que para mí era arte y de lo que no. Arte para mí es algo que me dice algo. Es una forma de comunicación, un mensaje que el emisor nos quiere hacer llegar usando un medio visual o auditivo o ambas cosas juntas.

Quisiera dedicar esta entrada a una película que he incluido entre mis favoritas, por no decir que ya es mi favorita. Me gusta porque es la primera película que me hace sentir, que me habla y que cuenta un poco de mí a la vez. Es Cinema Paradiso.
La sinopsis la tenéis aquí http://es.wikipedia.org/wiki/Cinema_Paradiso (quizá sea de lo poco que en Wikipedia está bien explicado)

Para mí el mensaje de esta película es la nostalgia o tristeza melancólica por el recuerdo.
Y es que cuando uno abandona la ciudad en la que ha nacido y ha crecido, se da cuenta de que la mayor parte su vida, al fin y al cabo, no la construyes allí donde formas tu familia. Tu vida se queda ahí, en cada rincón donde paseabas con tus amigos, en cada calle donde jugabas con tus primos, en cada cara de la gente que ves ahora envejecida y te dice que el tiempo pasa y que ya no eres un niño.

Son símbolos de tu niñez, como lo era el cine Paradiso para Salvatore.
Pasan los años, diez.....quince años y dedicas un tiempo a pasear por esos rincones, a olisquear por esas calles y buscar esas caras que te cuentan como si fueran el cuento de 'irte a dormir' que una vez fuiste muy feliz. Cualquier tiempo pasado fue mejor ¿no dicen eso?

Paseas por calles que han cambiado, como el cine Paradiso. Buscas casas en las que pasabas tardes enteras con tu familia...pero no están. Fueron derrumbadas como el cine Paradiso y que te hacen morir un poquito.

Son muchos de los símbolos que ya nunca volverán y que permanecerán en tu memoria siempre. Pero serán sólo eso, recuerdos. Irrealidad.

Esa es la razón por la que me gusta Cinema Paradiso, porque yo he sentido lo mismo que Salvatore cuando vuelve a Giancaldo tras muchos años y reconoce las caras arrugadas de las personas a las que entretenía en el cine. He sentido lo mismo que Salvatore cuando el símbolo de su niñez es derrumbado y ya sólo queda en su memoria.

Por eso creo importante tener contacto con personas que, en parte, han hecho posible que seas quien eres. Son pedazos de lo que fuiste y hacen que aquel niño siga vivo por mucho tiempo más. 

Gracias a esas personas.


"No te dejes engañar por la nostalgia. No regreses"


(Dedicado a M.Paz López y Mª Carmen Jiménez)

jueves, 16 de febrero de 2012

El calor de sus manos.

"Nacer es empezar a morir". Es una frase desde luego pesimista, pero no deja de ser una gran verdad.

Esta historia que cuento a continuación me ha dejado con los vellos de punta y me afirma algo que todos deberíamos tener en cuenta en nuestro día a día: ¡qué importante es decir un Te Quiero a tiempo y qué importante es hacer las cosas ya y no esperar a mañana!

Mark Aulger era un estadounidense de Dallas que padecía de un cáncer de colon. Tras ser operado y después de seis meses de quimioterapia, todo se complicó más aún con una fibrosis pulmonar. A principios de Enero los médicos le dijeron que le quedaban 5 o 6 días de vida.
Mark estaba casado y tenía 4 hijos de 7, 10, 13 y 15 años. Diane Aulger, su esposa, esperaba junto a él a otro bebé. Y el último deseo de Mark antes de morir fue poder ver a su pequeña.
Diane, en una muestra de amor adelantó el parto 15 días y los médicos acordaron que el 18 de Enero fuera el gran día.

Cuando Savannah nació, Mark fue el primero en cogerla en sus brazos y no la soltó durante 45 minutos



Ese día no fue un día de bienvenida para Savannah. Más bien de despedida.
Cinco días depués, mientras Mark sostenía a Savannah, sus fuerzas flaquearon y se fue. Su deseo de ver a su hija se cumplió y Savannah, desde luego recordará siempre el calor de las manos de papá.

Recordad que no sabemos cuánto nos queda. Aseguraos de que la sonrisa os acompañe siempre y no dejéis para mañana mostrar con palabras el amor que sentís por aquellos que tenéis a vuestro lado.




(En memoria de Laia Farre)


Fuente: http://www.theglobeandmail.com/life/the-hot-button/woman-induces-labour-so-dying-husband-can-see-daughter/article2337914/