martes, 29 de noviembre de 2011

Víctimas de la chulería.




Perdón a la familia de Marta por el dolor causado, no fue mi intención ni lo ha sido durante este tiempo producirles tanto daño, si supiera de verdad dónde está el cuerpo lo diría”

Siento lo que le ha pasado a la familia de Marta, ella también era amiga mía y no he tenido nada que ver, soy inocente y no puedo aportar nada más.”

Estas son dos de las últimas frases que soltaron por su boca dos de los implicados en la muerte y desaparición de Marta del Castillo en el día en el que acababa el proceso.
Era un tema del que tenía que hablar tarde o temprano. La rabia también me quema a mí por dentro como a muchos españoles, aunque no más que a los pobres padres de Marta.
Hemos vivido estas últimas semanas un juicio casi en directo. Un juicio en el que de pronto han aparecido nuevas vías de investigación, nuevos testigos, pero que no han ayudado absolutamente nada en la resolución del caso.

Ante todo estamos descubriendo la realidad de la justicia española. De la justicia humana, en general.
Unos tipos matan a un chica y sin cuerpo no hay delito. Eso es tan inteligente como cortarse un brazo, perderlo y que te digan que yo no me he cortado ningún brazo aunque tenga el muñón, por el simple hecho de no encontrar el brazo. “¡Ah! Hasta que no encontremos el brazo tú tienes dos brazos
Justicia que condenó hace unos meses en Granada a una persona a 3 años de cárcel por entrar en una casa y robar una tostadora (http://www.ideal.es/granada/20110416/local/costa/condenado-tres-anos-carcel-201104161156.html ). La misma justicia que condenó al Cuco a dos años y once meses de internamiento por el encubrimiento del asesinato de Marta. (El caso del Cuco y la aparición de su madre en La Noria es digno de otro texto aparte)

Es impresionante el cinismo, la desvergüenza, la hipocresía y victimismo que estos pseudo-Ronaldos con aires de chaperos baratos han mostrado en las frases de arriba y en todo el juicio. Nos sentimos engañados, por ellos y por los jueces. Y los padres de Marta se sienten cansados, abatidos y sin poder enterrar de forma digna a su hija. Son víctimas de la chulería de estos niñatos de discoteca.

Mientras no podamos abofetearles las caras hasta que se nos disloquen las muñecas habrá que esperar a la resolución del proceso, que se espera que sea para antes de que acabe el año.


1 comentario:

  1. Jate, me gusta mucho como escribes. Eres un buen redactor, y eres claro y sincero. Y te mojas con los temas de actualidad. Una nueva faceta de Jate!!!! con que nos vas a sorprender proximamente? No sabrás tocar el piano? jajajajaja

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