domingo, 27 de noviembre de 2011

La puerta está abierta.

Cuando la puerta está abierta ocurren muchas cosas. Entra frío en invierno o aire caliente en verano. Hay peligro de corriente, por lo tanto, de un portazo. Pueden entrar a robar. Se escapa el gato...
Sobretodo, cuando la puerta está abierta podemos ver lo que hay al otro lado. 
Las puertas de nuestras casas vigilan. Vigilan por dentro y vigilan por fuera: la mirilla nos protege.


Se dice que Internet es una puerta a nuestras vidas. Una puerta al mundo.
Con Google Maps puedes estar en el río Brahmaputra desde Teruel en menos de 10 segundos.
O también, puedes saber que fulano vive en Triana y que le gusta el pócker y las señoras que dicen oyoyoyoy cuando se enteran de un cotilleo.
Pero la puerta de Internet tiene un defecto: no tiene mirilla. En su lugar, hay un agujero por el que ves y te pueden ver.


Los blogs como este, son una invitación a que mires por ese agujero. De uno depende lo que quieres que vean de ti. Ante todo, son en ocasiones una oportunidad para expresar eso que quisieras decir si tuvieras un micrófono o una cámara, o las dos cosas, delante tuyo. 


En este blog que toma nombre de la famosa frase del gran Paco Umbral, intentaré opinar sobre las cosas que me rodean desde la más humilde humildad; hablaré de lo que sé y de lo que no; hablaré de cosas que me preocupan y de cosas que no; hablaré de cosas que me interesan y de cosas que no. 
Pero una cosa sí que tengo clara: Aquí, yo no he venido a hablar de mi libro.





Bienvenidos.

1 comentario:

  1. no me lo puedo creer!!!!! el blog de Jate!!! esto no me lo pierdo... ;-)))))

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